martes, 14 de abril de 2015

REFLUJO GASTROESOFÁGICO




 

Esta situación es causada por el mal funcionamiento de la válvula muscular localizada en la parte inferior del esófago (llamada esfínter esofágico inferior).
Éste tiene como fin mantener la comida y los líquidos en el estómago, pero cuando no cierra del todo, provoca que éstos junto con  los ácidos responsables de la digestión asciendan hacia el esófago.
Es importante observar que algunas personas que padecen de reflujo tienen hernia hiatal.
Con este padecimiento, la porción superior del estómago se mueve hacia el pecho a través de una abertura en el diafragma, la banda muscular que separa el pecho y el estómago. Una hernia hiatal afecta el funcionamiento del esfínter esofágico inferior y permite que el ácido y otros contenidos del estómago suban por el esófago, lo que causa reflujo.
Algunos síntomas comunes de reflujo son:
-Acidez, fuerte sensación en pecho y abdomen luego de comer, acostarse o inclinarse
-Dolor tan fuerte en el pecho que puede pensar que tiene un ataque cardíaco
-Ardor de garganta, opresión, dolor o ronquera (en especial al despertar)
Remedios populares
Remedio para el reflujo #1: Verter 1 cucharada de manzanilla en 1 taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar.  Tomar 3 veces al día preferiblemente 1 antes de cada comida. Este remedio alivia las membranas mucosas inflamadas o irritadas en el tracto digestivo y favorece la digestión normal.
Remedio para el reflujo #2: Hervir 1 cucharadita de jengibre fresco o 1/4 cucharadita de jengibre en polvo en una taza de agua por 5 minutos.  Tapar, dejar refrescar un poco y tomar una taza antes de  cada comida.



Remedio para el reflujo #3: Masticar tabletas de raíz de orozuz en forma deglicirrícinada (no eleva la presión arterial ni causa retención de agua como el orozuz) que se venden en algunas farmacias botánicas. Esta hierba protege el esófago al aumentar la producción de mucina, sustancia que forma una barrera protectora contra el ácido estomacal.  Sin embargo, no debe tomarse en caso de sufrir hipertensión, enfermedad renal o cardíaca que requiera el uso de digitálicos. Cualquier uso del orozuz debe estar acompañado de una dieta con poca sal y no debe durar más de cuatro a seis semanas.
Remedio para el  reflujo #4: Hervir durante 10 minutos un puñado de hojas de col en un litro de agua.  Pasado ese tiempo, retirar del fuego, colar y dejar refrescar.  Tomar esta preparación a lo largo del día.
Remedio para el  reflujo #5: Mezclar 1 cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso de agua a temperatura ambiente y tomar a la primera señal de dolor ardiente.  Debido a que el bicarbonato de sodio contiene mucha sal, no se recomienda su uso  en caso de hipertensión o retención de líquidos.  Igualmente, su uso prolongado y excesivo puede provocar estreñimiento o cálculos renales.
Remedio para el  reflujo #6: Masticar chicle sin azúcar. Según una investigación realizada, el 70% de los participantes que masticaron este tipo de chicle tuvieron alivio en la acidez y al reflujo debido al aumento de la saliva y su beneficio en el estómago.
Remedio para el  reflujo #7: Agregar plantas digestivas como el romero, la salvia, el laurel y el tomillo en las comidas diarias.
Remedio para el  reflujo #8: Consumir a diario una rebanada de papaya especialmente en la mañana.  La papaya contiene papaína, una enzima que facilita la digestión de las proteínas.
Remedio para el  reflujo #9: Hervir 3 cucharaditas de corteza de olmo en 1 taza de agua durante 5 minutos.  Retirar del fuego, tapar y agregar una pizca de canela.  Tomar 1 taza antes de cada comida
Remedio para el  reflujo #10: Verter 1 cucharada de manzanilla en 1 taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar. Luego, agregar 1/2 cucharadita de ruibarbo.  Tomar 2 veces al día por 20 días.

Recomendaciones
Recomendaciones nutricionales
-Comer menos, pero con más frecuencia (cinco veces al día)
-Masticar los alimentos sin apuros y de forma relajada para evitar la inflamación estomacal y la presión.
-Comer de forma ligera (no abundante ni grasosa) al menos 3 horas antes de irse a la cama y no consumir refrigerios a la hora de acostarse.
-Evitar comidas desencadenantes Algunas comidas y bebidas desencadenan el reflujo gastroesofágico favoreciendo la secreción del ácido estomacal o relajando el esfínter esofágico inferior.
-Por ello, se recomienda evitar bebidas alcohólicas, café, chocolate, frutas ni jugos cítricos, bebidas cafeinadas, bebidas carbonatadas, alimentos grasosos y fritos (papas a la francesa, hamburguesas, huevos, leche entera, donas), hierbabuena ni menta verde (ni siquiera mentas para el aliento y pasta dental con sabor a menta), comidas picantes, ajo, cebolla, pimientos, tomates ni comidas a base de tomate (jugo de tomate, cátsup, salsa para espagueti, chile y pizza).
-No comenzar la comida consumiendo almidones. Al sentarse a comer, no empiece con un bocado de pan o papas (puede causarle una sensación dolorosa de estar "lleno" e iniciar el hipo). Se recomienda mejor comer unos bocados de verduras o de carne.
-Adelgazar si se tiene peso extra. Según estudios realizados, el sobrepeso dificulta al esfínter esofágico inferior permanecer cerrado, lo que contribuye al reflujo ácido.   Si ese es su caso, se aconseja iniciar una dieta adecuada y un programa de ejercicio para perder los kilos de más.
-No tomar bebidas alcohólicas, ya que son muy irritantes, por lo que dificultan la digestión y favorecen la aparición de la acidez y el reflujo.
Recomendaciones generales
-No fumar. La nicotina estimula la producción de ácido estomacal y relaja los músculos entre el esófago
-Estar erguido especialmente tras comer. Si se acuesta de espaldas luego de comer se corre más riesgo de sufrir de reflujo, ya que esta posición favorece la subida de los ácidos. Por esa razón, es mejor permanecer sentado 45 minutos después de haber comido. Si ocurre por la noche, se recomienda levantar 20 centímetros la cabecera de la cama.
-Evitar hacer ejercicio inmediatamente después de comer. Si se hace ejercicio con el estómago lleno, lo más probable es que se incremente la posibilidad de sufrir acidez y reflujo.
-Revisar los medicamentos que se toman. Existen algunos medicamentos, incluyendo ácido acetilsalicílico, antiinflamatorios, tratamientos hormonales o fármacos para combatir el insomnio que pueden irritar el aparato digestivo y causar reflujo gastroesofágico. En caso de duda, se debe consultar con el doctor.
-No usar prendas ajustadas especialmente a  la hora de comer. Los cinturones, las pantimedias, los calzoncillos y los pantalones ceñidos presionan el estómago y hacen que el ácido estomacal suba.  Por esa razón, se recomienda si se usa un cinturón, no apretarlo al máximo y dejar unos centímetros de holgura.  
-Evitar el estrés La reducción del estrés ayuda a algunas personas que tienen reflujo. Por ello, se recomienda practicar la meditación, el yoga o la respiración profunda, y hacer ejercicio con regularidad, como caminar a prisa, nadar o andar en bicicleta
-Respirar de forma adecuada representa un alivio natural. Según un estudio publicado en el "American Journal of Gastroenterology", una respiración abdominal controlada, al reforzar la musculatura de los músculos de la base del estómago, puede aliviar sin necesidad de medicamentos los síntomas leves del reflujo gástrico.      .
-Acudir al doctor si, a pesar de los remedios naturales y recomendaciones arriba expuestas, no se ha podido solucionar el problema de reflujo y éste se mantiene de forma persistente y prolongada o si se repite frecuentemente, ya que se puede desarrollar una úlcera o incluso un cáncer de esófago.  

-Igualmente, es posible la aparición de neumonía o bronquitis cuando el ácido estomacal tiene un reflujo y llega a los pulmones a través de la tráquea, casi siempre mientras duerme. También el reflujo destruye el esmalte de los dientes cuando el ácido estomacal llega a la boca